¡Mi hijo se hace pis encima! Hay muchas teorías y métodos para enseñar a los más peques a hacer pis en el baño pero cuando no aprenden, es un problema que trae de cabeza a muchos papis.

niño en el baño

El aprendizaje del control de la orina se suele lograr entre los tres y los cinco años. Este es un complejo proceso de aprendizaje en el que el niño debe ir adquiriendo diferentes habilidades:

  • Desarrollo neuromuscular (capacidad para ejercer un control voluntario sobre nuestros músculos)
  • Tomar conciencia de las señales de nuestro organismo que indican la necesidad de orinar
  • Inhibir (o “aguantar el pis”) hasta que exista un lugar apropiado para orinar
  • Orinar de forma voluntaria: relajación de los esfínteres

Cuando este proceso no se aprende de una forma natural y el niño no logra el control urinario hablamos de enuresis infantil y va a ser necesaria la intervención de un psicólogo infantil que guíe a los padres y a sus hijos en cómo realizar un aprendizaje adecuado control del reflejo urinario.

Lo primero que va a hacer el psicólogo infantil será valorar la existencia de posibles problemas médicos que justifiquen la falta de control urinario. Cuando el problema tiene una base psicológica el tratamiento va a consistir en enseñar al niño las pautas adecuadas para controlar el reflejo de orinar por el día y por la noche, así como asesorar a los padres en el comportamiento que deben adoptar ante el problema.

Algunas de las intervenciones más eficaces y frecuentes que se utilizan en el tratamiento psicológico son:

Método de la alarma:

Es un método sumamente eficaz. Consiste en la colocación de un aparato llamado pipi-stop cuando el niño se va a dormir. El aparato es sensible a la humedad y se activará con un intenso sonido ante las primeras gotas de orina. Este sonido va a provocar que la orina se interrumpa y el niño se despierte. La repetición de esta secuencia va a producir que el niño asocie las señales corporales del inicio de orina con la acción de despertarse y al cabo de las noches el niño se despertará antes de que el aparato suene, evitando así, mojar la cama y adquiriendo el control consciente del reflejo de orinar.

Entrenamiento en retención voluntaria:

Consiste en la ejercitación de los músculos del esfínter que controlan la retención de orina. El psicólogo, a través de la evaluación puede considerar que el niño necesita ejercitar en mayor medida el músculo que controla el reflejo de orinar y puede dar pautas a los padres para que el niño ejercite este músculo. Un ejemplo frecuente es decirle al niño cuando está orinando que trate de hacer pis con pausas, favoreciendo el control sobre la orina.

Entrenamiento en cama seca:

Consiste en enseñar al niño las pautas correctas durante la noche: despertar, retener la orina, levantarse de la cama, ir al water, etc.

Serán frecuentes otras indicaciones como:

  • Sobreingesta de líquidos: Dar de beber al niño más de lo normal para que necesite ir al baño con frecuencia va a acelerar el aprendizaje ya que conlleva que el niño entrene sus nuevas habilidades con más frecuencia.
  • Premiar los pequeños avances
  • Evitar castigar o reñir cuando el niño no controle la orina

Generalmente, el tratamiento psicológico de la enuresis es rápido y muy eficaz siempre que se sigan las indicaciones del Psicólogo en todo momento. Es importante no interrumpir el tratamiento ante las primeras noches que se consigue que el niño no moje la cama para evitar las recaídas. El tratamiento puede resultar muy molesto para los padres debido a las numerosas interrupciones de sueño que serán necesarias, sin embargo ¡merecerán la pena!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *