Cuando nuestro hijo no comprende el lenguaje

 

Las disfasias mixtas consisten en trastornos del lenguaje graves donde el niño va a tener dificultades tanto en la producción como en la comprensión del lenguaje, es decir, su capacidad para comprender y expresar el lenguaje están por debajo de lo normal tendiendo en cuenta su edad y desarrollo en el resto de las áreas. Estas dificultades se van a manifestar en:

 

Déficits expresivos:niña con alteración del lenguaje

– vocabulario reducido

– errores en tiempos verbales

– oraciones de corta longitud

– oraciones excesivamente simples

– entonación extraña del lenguaje

 

Déficits comprensivos:

– dificultad para comprender oraciones

– dificultad para comprender palabras

– indiferencia ante diferentes entonaciones

– dificultad para la comprensión gramatical

 

La gravedad de los trastornos mixtos del lenguaje pueden variar ampliamente, aunque siempre van a ser más grave que las disfasias expresivas. El pronostico dependerá del grado de afectación del lenguaje, en los casos más graves las dificultades en la comunicación van a persistir a lo largo de la vida del niño.

 

En los casos en que las dificultades con el lenguaje persistan a lo largo del desarrollo del niño, éstas van a incidir en el desarrollo de otras áreas importantes. Es frecuente que presenten dificultades de atención, hiperactividad y retrasos en el aprendizaje. Además, la falta de habilidades comunicativas van a mermar las relaciones sociales dificultando la interacción con las personas de su entorno.

 

En general, los niños con dificultades expresivas y receptivas del lenguaje van a tener limitaciones para entender el mundo que les rodea, así como para expresar sus deseos y peticiones. Por ello, en los casos graves pueden presentarse problemas de comportamiento, e incluso, agresividad.

 

Las disfasias mixtas van a ser evidentes a partir de los dos años del niño, pero, al igual que para las disfasias expresivas el diagnóstico no suele realizarse antes de los tres años. Las intervenciones precoces y el apoyo educativo necesario van a paliar las consecuencias negativas que este trastorno puede causar en el desarrollo del niño.

 

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