El mejor regalo para nuestros hijos es enseñarles a ser felices. Da igual el tipo de vida que decidan llevar en un futuro, si saben ser felices, tendrán una vida plena.

La felicidad no es algo que “te toca o no te toca“. La felicidad es una actitud ante la vida, una conquista y una forma de vivir. Enseñarlo es el mejor legado que se le puede dejar a los hijos.

Por eso,  la filosofía de Ser Papás es la de una crianza en positivo, que ayude a nuestros hijos a tener una infancia feliz y una vida adulta plena. La personalidad se forma en la infancia y en la adolescencia, todo lo que somos y hacemos en la vida adulta está cargado de nuestras experiencias y aprendizajes de la infancia. Si enseñamos a nuestros pequeños una actitud positiva hacia la vida y, sobre todo, una actitud positiva hacia sí mismos, tendrán las herramientas necesarias para ser felices.

Los 10 principios de una Educación en Positivo

. Primero, sé feliz. Un PAPÁ y una MAMÁ FELIZ es un hijo feliz. Tú hijo verá la vida a través de tus ojos.

. Favorece que tu hijo le dé SIGNIFICADO a su vida. Potencia que se ponga metas, objetivos y muchos sueños. Mejor vivir de sueños y escalabrarse de vez en cuando que esconderse por los miedos.

. Potencia un PENSAMIENTO POSITIVO ante la vida. Tus mensajes positivos serán sus pensamientos y sus pensamientos serán su forma de ver el mundo.

. Enséñale a AFRONTAR las dificultades y nunca a evitarlas. Evitar los problemas es la mejor forma de conseguir que se acumulen. Dile que ataque los problemas y desaparecerán.

. Impulsa una ACTITUD PROACTIVA ante la vida. Explícale que es mejor crear un mundo más bonito que buscarlo.

. Potencia al máximo su AUTONOMÍA y su AUTOESTIMA. Deja que experimente, que juegue, que logre y que aprenda muchas cosas por sí mismo. Crecerá creyendo en sus posibilidades.

. Permítele que sea distinto y ORIGINAL. Disfrutad de las diferencias y de no ser y hacer lo mismo que el de al lado. Olvida las comparaciones. La creatividad es la base de la inteligencia.

 . Enséñale a DISFRUTAR de las pequeñas (y grandes) cosas de la vida. Pisar el césped descalzo, buscar un trébol de cuatro hojas, observar un atardecer o comerse un helado de tres chocolates.

10º. Dale todo tu AMOR INCONDICIONAL. Muchos (pero que muchos) besos y abrazos. Dale achuchones, sobre todo, sin venir a cuento. Tu cariño no espera nada a cambio, ¡házselo saber!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *