A todos los padres nos gustaría que nuestros hijos pudieran desarrollar plenamente sus talentos. Sabemos que siempre hay puntos fuertes que, con el estímulo adecuado, se pueden convertir en grandes talentos. ¿Sabes cómo hacerlo?

aprendiendo

El talento no es otra cosa que un punto fuerte, una característica más especial o aquello que se nos da bien y por lo que destacamos. Aprender a identificar nuestros talentos y sacarles partido puede hacernos disfrutar mucho de nuestra vida. Dedicarnos a lo que más nos gusta, que además, se nos dé bien y tener éxito es el mejor trampolín para la felicidad. Pero todos sabemos que estas cosas hay que ir cosechándolas desde pequeños.

Como papás, nuestra tarea es guiar a nuestros peques para que puedan disfrutar de la vida en todas sus facetas. Si descubren su talento y se implican en lograr sus propios objetivos tendrán una vida mucho más significativa. Pero para eso, nos necesitan. Ellos tienen un interés innato por lo que les rodea, por aprender y por disfrutar de las cosas, nosotros podemos alentarlo, y mucho. La cuestión es ¿cómo?

1. Fomentar sus intereses y sus inquietudes

Seguro que hay mil cosas que le interesan y sobre todo, quizás tenga mil porqués a los que necesita dar solución. Pues bien, ese es el principio. Foméntalo dejando tiempo para que pueda hacer aquello que le interesa: abrir un juguete para saber cómo funciona, investigar por internet sobre un tema que le gusta, leer libros NO obligatorios sobre aquello que le gusta, jugar al balón con los amigos, etc.

También hay formas de fomentar una actitud inquieta ante la vida, querer saber más y descubrir el porqué de las cosas. Responde a sus porqués de forma creativa, plantéale tú también las preguntas, deja que investigue y que dé el mismo las respuestas. Investiga con él. Seguro que aprenderá lo divertido que es ir más allá de que ven los ojos.

2. Proporciónale oportunidades para experimentar

Sin duda, para poder desplegar sus habilidades necesita tiempo, sitio y apoyo. Planifica actividades diferentes y observa lo que le gusta. Propónle actividades creativas y permite que él mismo te diga lo que le gusta hacer y cómo lo quiere hacer. 

3. Alienta el esfuerzo

Todos sabemos que las grandes cosas no se consiguen sin esfuerzo. Aprenderlo de pequeños es una garantía para el futuro. Aunque nuestro hijo tenga un talento o muchos talentos, necesita esfuerzo y persistencia para conseguir grandes cosas. Enséñale lo satisfactorio que es conseguir algo después de un tiempo de esfuerzo, no se lo digas, enséñaselo. Dedicarle mucho tiempo a algo que nos gusta es gratificante en sí mismo, nuestros hijos solo necesitan descubrirlo.

4. Valora la originalidad y la diferencia

Me da mucha pena cuando veo a papás hacer comparaciones. ¡Son odiosas! Me encanta la gente especial, la que es diferente y se plantea cosas diferentes. Me chifla la gente que le da la vuelta a las cosas, la que no se conforma y la que se plantea grandes metas, pero metas propias. Para sentirse bien con uno mismo es imprescindible ser fiel a lo que nos gusta, a lo que se nos da bien y creer mucho en nosotros. Para los peques, los papás son su referencia, hazle saber que te encanta como es, que crees en él y en que tiene grandes habilidades. ¡Seguro que entonces las descubrirá!

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