Hasta hace poco tiempo se consideraba que el feto crecía en un ambiente totalmente protegido de amenazas externas dentro de la placenta. Sin embargo, se ha visto que existen muchos factores ambientales que pueden poner en riesgo el desarrollo del embarazo. Desde entonces se ha investigado mucho acerca de los teratógenos o sustancias y enfermedades de la madre que pueden provocar malformaciones y anomalías en el feto.

 

Todas las drogas, así como una larga lista de medicamentos, han demostrado ser peligrosas en la salud del feto durante el embarazo, poniendo en en riesgo la salud del futuro bebé y causando malformaciones, enfermedades y riesgos de aborto durante el embarazo.

Las Drogas en el Embarazo

El alcohol es una droga que causa malformaciones congénitas graves si la madre lo consume durante el embarazo. Según las últimas investigaciones, basta un consumo diario de medio litro de vino de 10 grados para que la mujer dé a luz a un bebe con malformaciones congénitas.

 

El consumo de alcohol durante el embarazo da lugar a hijos afectados del llamado Síndrome fetoalcohólico. Según la gravedad del síndrome, éste se divide en cuatro grados, desde su forma más leve que causa retraso en el crecimiento, hasta la más grave que causa malformaciones graves. Los hijos de madres alcohólicas presentan un aspecto físico característico: peso y una talla inferior a la media, ojos separados, nariz respingona y frente abombada. Pueden presentar, además, malformaciones cardíacas, esqueléticas, genitales y renales, así como retrasos en el desarrollo. Así, suelen presentar déficits en el desarrollo del lenguaje, retraso en la marcha e incluso retraso mental. Desde el punto de vista emocional, suelen ser niños inestables y con una acusada hiperactividad.embarazada fumando

 

Aunque en los casos más graves suponen un problema de alcoholismo de la madre, los investigadores plantean que son necesarias pequeñas dosis para que el feto sufra problemas menores, y por lo tanto, se aconseja la supresión total de consumo de alcohol durante el embarazo.

 

En cuanto al tabaco, la Organización Mundial de la Salud es clara: las mujeres fumadoras se exponen a sufrir abortos, partos prematuros y a tener hijos muertos en la primera semana de vida. Así mismo, el hijo de una madre fumadora se expone a sufrir problemas placentarios y malformaciones congénitas. Las investigaciones realizadas al respecto parecen indicar que el feto sufre cada vez que su madre se enciende un cigarrillo, en el mismo momento que ésta se dispone a fumar, el feto se estremece y agita en el vientre materno.

 

Por su parte, algunos especialistas recomiendan a las futuras madres renunciar a la cafeína. La ingesta de más de 150 miligramos de cafeina al día incrementa el riesgo de aborto entre el primer y el segundo trimestre del embarazo, además, se ha demostrado que la cafeína reduce la talla del feto. En este sentido, es importante tener en cuenta que la cafeína no se encuentra únicamente en el café, sino también en el té, en ciertos refrescos, en chocolatinas , en el cacao y en ciertos medicamentos de uso frecuente.

 

En cuanto a las drogas ilegales, el perjuicio al feto es muy grave y en la mayoría de los casos irreversible. La marihuana, cocaína o heroína provocan verdaderas drogodependencias en el feto que al nacer sufre graves síndromes de abstinencia que pueden llevarle a la muerte. Cualquier droga de las llamadas ilegales producen abortos espontáneos, graves malformaciones congénitas y secuelas importantes en el futuro bebé.

El uso de medicamentos durante el embarazo

Durante el embarazo, la mujer debe cuidar atentamente los medicamentos que toma. Es necesario que consulte siempre con su médico antes de ingerir cualquier tipo de fármaco, ni siquiera debería tomar una aspirina o un paracetamol sin previo consentimiento del médico. Muchos medicamentos son incompatibles con la gestación y pueden producir malformaciones en el feto; sobre todo, si se ingieren entre la sexta y la duodécima semana del embarazo, cuando se están formando los órganos vitales.

 

El consumo de fármacos sin control durante el embarazo pueden producir abortos espontáneos y alterar la coagulación, aspecto crítico en el parto. Los antihistaminicos se han relacionado con malformaciones fetales, así como los tranquilizantes y los fármacos que contienen codeína.

 

En cuanto a los anticonceptivos orales, los especialistas médicos recomiendan dejar de utilizarlos al menos tres meses antes de quedarse embarazada. El uso de la píldora durante el embarazo puede causar la masculinización del feto y otras malformaciones.

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