Cuando los padres se separan

Antes de una ruptura se pueden producir en el hogar situaciones conflictivas y problemas de convivencia. Es fundamental cuidar estos momentos, atendiendo a lo que estamos transmitiendo a nuestros hijos (lo que ven y lo que escuchan) Antes que ocultar una situación, es siempre mejor explicarle a nuestros hijos lo que está sucendiendo, adaptando la explicación a su edad.

En líneas generales, en la etapa anterior a la ruptura es muy importante que las situaciones conflictivas no tengan que presenciarlas nuestros hijos y tratar de explicarles todo lo que sucede de la manera más natural posible.

Evitar que nuestros hijos presencien episodios de violencia

Antes de una separación se pueden producir serios problemas de conviviencia en el hogar, y los hijos pueden acabar sufriendo estas situaciones. En la medida de lo posible es importante tratar de evitar que ellos presencien situaciones violentas como puden ser los insultos, los gritos ohijos presenciando una discusion los portazos.

Nunca promover que nuestros hijos se posicionen a favor de uno o de otro.

Otra situación que es importante evitar es tratar de posicionar a los hijos en favor de uno u otro progenitor ante una pelea, utilizando su opinión en contra de nuestra pareja. Esto puede hacer que nuestro hijo tenga sentimientos contradictorios hacia sus propios padres, encontrandose en una situación que no comprende y de la que tiene que tomar partido. Es fundamental, en este sentido, diferenciar nuestra relación de pareja, con la relación que cada progenitor tiene con su hijo.

No utilizar la educación de nuestro hijo para discutir, y menos delante de él

Discutir con la pareja delante de nuestro hijo por diferencia de opiniones respecto a su educación puede hacer pensar a nuestro hijo que tiene la culpa de que sus padres se lleven mal. Los sentimientos de culpabilidad tras una separación son muy frecuentes en los hijos, que  pueden llegar a pensar  que sus padres se han separado porque ellos se han portado mal, por ello, es fundamental no discutir delante de ellos por su comportamiento, por su educación o por cualquier otro tema relacionado con el propio niño.

Tratar de no ocultarle o mentir acerca de una disputa que ha presenciado

Cuando nuestros hijos presencian una discusión, son perfectamente conscientes de que algo no anda bien, al ocultarlo, sólo estamos haciendoles ver que es algo grave de “lo que no se puede hablar”. Es mejor para el niño que comprenda lo que ha visto, que tratar de ocultarlo o mentirle.

Explicarles siempre lo que sucede ajustándonos a su edad y su conocimiento del mundo.

Cuando no podemos evitar que presencien una disputa, podemos acercarnos y comentarles que papá y mamá han discutido igual que cuando él discute con su amigito del colegio porque uno quiere una cosa y el otro otra diferente. Es importante que cuando se lo explicamos, insistamos en que ellos no han tenido nada que ver, es decir, que su comportamiento no es la causa de la discusión, y que discutir no tiene por qué ser algo malo, sino que a veces, es necesario.

En definitiva, tratar de mantener la calma cuando están nuestros hijos presentes, no ocultarles que se está produciendo una determinada situación e ir explicándoles poco a poco, con naturalidad y adaptándonos a su edad lo que es una separación es lo mejor que podemos hacer para evitar que nuestro hijo sufra de forma traumática la separación de sus padres.

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