El juego simbólico supone un gran avance en el desarrollo de nuestros hijos. Este tipo de juegos han interesado mucho a especialistas ya que implican un gran avance en el desarrollo de la inteligencia.

niños jugando a los médicos

Este tipo de juego aparece hacia el segundo año de vida de nuestros hijos. Implica la utilizacion de símbolos en sus actividades lúdicas: de repente nuestro hijo cogerá un plátano y comenzará a hacer como si hablara por teléfono, moverá una caja de zapatos haciendo como si fuera un camión o incluso, se frotará las manos como si tuviera un jabón entre ellas y se las estuviera lavando.

A partir de los cuatro años, este tipo de juegos avanzan considerablemente, siendo cada vez más complejos su simbología. A partir de esta edad, es muy frecuente que reproduzcan situaciones sociales con muñecos o en grupo con sus compañeros de clase. Esta es la época en que los niños juegan a ser médicos, a ser profesores, a ser mamá y papá o a ser un grupo de astronautas que van a salir al espacio a descubrir un nuevo planeta.

Estos juegos pueden aparecer en solitario, y entonces el niño se ayuda de objetos o incluso personajes imaginarios para reproducir la escena; en grupo, para lo que hay un primer momento en que hay un reparto de papeles y roles y se llegan a acuerdos sobre la trama, o incluso pueden solicitar la ayuda de un adulto para que se lleve a cabo la historia. La complejidad de las escenas van a ir avanzando a medida que avanza el desarrollo del propio niño. Al principio las historias serán sencillas, después, se irán complicando de manera que pueden llegar a pasar más tiempo acordando papeles y trama que realizando el juego en sí.

Este tipo de juegos tienen una importancia crucial en el desarrollo social del niño. En estos juegos se ensayan roles y papeles adultos, unos enseñan a otros y se aprenden también principios y valores morales.

Los expertos que han observado este tipo de juegos, han visto cosas muy importantes en cómo cambios sociales en los roles de los adultos, también van apareciendo en el juego de los niños. Por ejemplo, los niños de hace treinta años, cuando jugaban que papá y mamá iban en coche, papá siempre era el que conducía, sin embargo, en la actualidad es mucho más frecuente ver que tanto mamá como papá conducen. Por observaciones como estas, es por lo que se ha puesto tanta incidencia en llevar la igualdad entre mujeres y hombres a los juegos y juguetes de los niños: Si ensayamos igualdad, seremos más iguales.

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