Todos los niños, en todas las culturas y desde siempre, juegan. Popularmente se considera importante que los niños jueguen y se suele intentar dejar tiempo y espacio para ello. Existe, hoy en día en nuestra sociedad, la idea de que el juego es importante para los niños y cuando se observa que un niño no juega, entonces saltan las alarmas de que algo no va bien. Sin embargo, muy poca gente sabe decir por qué es tan importante el juego, ni si un tipo de juego es más importante que otro, o cuál es la verdadera función del juego en el desarrollo de los niños.

niños jugando

Los especialistas en el desarrollo infantil han dedicado gran parte de sus estudios a tratar de averiguar cuál es la verdadera función del juego, tratando de determinar por qué los niños deben jugar. Las conclusiones principales a las que han llegado es que el juego cumple las siguientes funciones:

1. Supone una actividad de relajación y entretenimiento para los niños

Al igual que los adultos, los niños tienen un tiempo de trabajo y otro de ocio. Durante su tiempo de “trabajo” deben realizar diferentes actividades dirigidas a aprender muchas habilidades y conomientos necesarios para su vida adulta. Así, durante su tiempo de ocio, las actividades deben ser más placenteras, dirigidas al propio entretenimiento.

 2. Desarrollo de habilidades motoras

Muchos de los juegos infantiles se basan en el ejercicio. Pensemos por ejemplo en el “pilla-pilla”, “la comba” o los columpios. Este tipo de juegos tendrían una función fundamental en el desarrollo de la psicomotricidad y de las habilidades motoras.

 3. Jugando, el niño aprende comportamientos y roles sociales

Gran parte de los juegos de los niños están basados en comportamientos y normas sociales. Cuando un grupo de niño juega a mamá y papá, a ser la profe o a que somos un grupo de astronautas a punto de descubrir un nuevo planeta, lo que está haciendo es ensayar roles sociales. En este tipo de juegos, los niños están ensayando comportamientos “de adultos”, es como si estuvieran ensayando cómo ser mayor. Jugando, aprenden que descubrir un nuevo planeta provoca la admiración de los demás, que enseñar a otros es una actividad agradable o que ser mamá y papá ¡requiere mucho trabajo!

 4. Con el juego se desarrolla la inteligencia y la creatividad

Cada vez se está dando más importancia a los juegos como actividad que permite aprender de forma divertida. Tanto en la escuela como en casa, parece que los niños tienen más motivación por aprender cosas a través del juego. Con esta idea, cada vez existen en el mercado más juguetes “educativos”: letras que flotan para aprender mientras el niño se baña, aparatos con sonidos en dos idiomas, videojuegos que utilizan el cálculo para ir ganando puntos, y otros muchos que están teniendo cada vez, más éxito entre los padres.

Por lo tanto, el juego es una actividad fundamental que potencia el desarrollo del niño en todos los ámbitos (social, cognitivo y motor) Sin embargo, precisamente porque el juego es determinante en su desarrollo, los padres tenemos que, no solo dejar espacio y tiempo para el juego, sino también, tratar de que éste sea adecuado para su desarrollo y, participar en ellos siempre que podamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *