madre regañando a hija

A veces, pensamos que hemos establecido claramente las normas en casa y sin embargo, no se están cumpliendo. En vez de buscar responsabilidades debemos reflexionar qué lo puede estar causando. Las normas pueden no cumplirse cuando ocurren algunas de estas cosas:

Cuando los propios padres no cumplen las normas

Nosotros como padres, ponemos una norma en casa, pero, también como padres somos los primeros en incumplirla. Si la norma es recoger la mesa después de comer, pero nosotros no lo hacemos, difícilmente lo aprenderán nuestros hijos.

Cuando el comportamiento no tiene consecuencias

No logran obtener consecuencias positivas cuando cumplen una norma, ni consecuencias negativas cuando no las cumplen. Si no recogen la mesa, y no ocurre nada, nunca aprenderán a hacerlo; si la recogen, y tampoco pasa nada, tampoco lo aprenderán.

Cuando las normas son contradictorias

Si una norma contradice otra nuestros hijos tendran que incumplir una necesariamente. Si decimos que tiene que recoger la mesa pero nuestra pareja opina que debe ir a lavarse los dientes, difícilmente podrá cumplirla.

Cuando las normas no son estables

A veces, las normas no son estables y varían según el día o el momento. Si ayer era importante recoger la mesa, pero hoy que estoy de buen humor no lo es, o hoy no se permite a nuestro hijo que se deje nada en el plato, pero mañana hay que comérselo todo antes de levantarse; nuestro hijo no aprenderá ninguna norma, sino la inconsistencia y se sentirá inseguro sin entender las consecuencias que tiene lo que hace.

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