El apego es el vínculo emocional que nuestro bebé va a formar con su principal cuidador -generalmente con mamá- y que le va a proporcionar la seguridad y el afecto que necesita para un sano desarrollo emocional. ¿Cómo se desarrolla?

bebe con mama

Una de las principales preocupaciones hoy en día es que nuestro bebé crezca feliz, y por eso, nos preocupa enormemente qué es eso del apego y cómo puedo saber si mi bebé “lo tiene o no lo tiene”. Es muy posible que hasta los 6 u 8 meses no veamos claramente ninguna manifestación de apego, pero eso no quiere decir que no se esté desarrollando. Según los psicólogos que han estudiado el apego en los bebés, se puede hablar de 3 grandes fases:

1. Del nacimiento hasta los 2 meses: Sensibilidad social indiscriminada

Durante los primeros dos meses, nuestro bebé está conociendo a sus papás. Aunque puede reconocer a su mamá por la voz que escuchaba en el útero, realmente el mundo es un lugar totalmente desconocido para él y tiene que aprender muchas cosas antes de poder diferenciar claramente la cara de mamá.

En los primeros dos meses, podréis observar cómo el bebé mira fijamente a la cara de quién lo tiene en brazos, y es que está intentando reconocer los rasgos y las diferencias. Lo que es cierto es que, desde el nacimiento, el bebé tiene una clara preferencia por miembros de su misma especie y, cuando reconoce olores y sonidos familiares succiona con más fuerza, lo que está ya denotando el inicio del vínculo del apego.

2. Del tercer mes al séptimo: Sensibilidad social diferenciada

Entre el tercer y el cuarto mes la preferencia por mamá se va haciendo cada vez mayor. Cuando ésta se aleja, el bebé ya es capaz de seguirla con la mirada, seguramente con cara de inquietud. Si la mamá se acerca, el bebé ya es capaz de sonreirla manifestando su alegría por estar cerca de ella.

En esta etapa, el bebé puede distraerse ya con otros objetos de la habitación y con otras personas, pero estará más seguro cuando su mamá está presente que cuando no lo esté.

3. Del octavo mes al segundo año: Apego centrado

A partir del octavo mes la necesidad por estar cerca del cuidador principal se vuelve más evidente, es cuando aparece más claramente el apego hacia la persona que pasa más tiempo con el bebé. El pequeño realizará ya conductas claras de acercamiento hacia su madre, tratando de estar siempre cerca de ella y puede aparecer en este momento el miedo a los extraños, con lo que el bebé llorará cuando le tenga un brazos un desconocido.

En esta etapa, el bebé puede mostrarse claramente descontento cuando su madre se marcha, sintiendo una gran ansiedad por la separación. Al volver a estar con su mamá, el bebé puede mostrar claramente la necesidad de estar con ella.

Algunos niños muestran estos comportamientos incluso, hasta los 3 años. Manejar bien el apego es fundamental para el desarrollo emocional del niño, por lo que habrá que cuidar las primeras separaciones (inicio de guardería, dejarlo al cuidado de familiares, etc.)

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