¿Qué sucede el último trimestre del embarazo?

En la recta final del embarazo, el embrión triplica de peso de unos 1200 gramos a unos 3200 gramos que pesará al nacer y continúa su acelerado desarrollo a una velocidad imperiosa. En esta etapa su espacio se ve reducido considerablemente provocando importantes molestias al final del embarazo, tanto para el feto como para la madre.

El séptimo mes

En el séptimo mes, el desarrollo cerebral continúa avanzando y formando pliegues. Según varias investigaciones, a los síete meses el feto diferencia la tenue luminosidad que puede penetrar al útero de la madre, por ejemplo si ésta se pone al sol. Incluso, si la intensidad de la luz es elevada, el feto puede hacer gestos para defenderse de dicha luz, demostrando el inicio de nuevas capacidades de visión.

 

Así sucede con el resto de los sentidos, en el caso de la audición el bebe percibe los diferentes sonidos que le llegan, tanto del interior del vientre de la madre, como del exterior. Del exterior podrá escuchar los ruidos del entorno, pero muy especialmente, las voces que le hablen directamente. La voz grave del padre, ha demostrado ser tranquilizadora y positiva para el desarrollo del feto; y de hecho, se recomienda que las personas más cercanas al bebé hablen al vientre para facilitar el reconocimiento de esas voces cuando nazca. Al nacer, el bebé reconocerá las voces que ha escuchado durante su estancia en el útero, relajándose ante sonidos familiares y sintiéndose más seguro. Embarazada de nueve meses

El octavo mes

Durante el octavo mes comienzan a aparecer algunos reflejos innatos como el reflejo de prensión palmar, por lo que si pudieramos tocar las manos de nuestro hijo, veríamos cómo éste ya es capaz de agarrarnos con fuerza. Fuera del útero, sería capaz de llorar. En este mes el bebe ya tiene poco espacio para moverse aunque puede patear e incluso darse la vuelta. Es frecuente en esta etapa que se pueda diferenciar una mano, codo o talón en la tripa de la madre. El cerebro del bebe continua desarrollandose, aunque sus huesos todavía son flexibles facilitando al bebé atravesar el canal del parto.

El noveno mes

Cerca del final del embarazo, el bebe ya tiene muchas capacidades imprescindibles para sobrevivir. Aparece el reflejo de succión, opone resistencia si se trata de mover la cabeza, puede seguir objetos con la vista y disfrutar de las caricias.

 

En las últimas semanas, los pulmones del bebe ya han madurado lo suficiente para poder funcionar por su cuenta fuera del útero. El bebe tiene ya serias limitaciones de espacio pero es capaz de girar sobre sí mismo y colocar su cabeza en la parte baja del útero, dejándo más espacio a la madre para respirar, aunque tendrá que ir a menudo al baño ya que en esta posición el feto presiona la vegija. Una vez que el feto se sitúe en esta postura estará preparandose para el parto.

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