Educar en asertividad a nuestros hijos (II)

¿Cómo educamos en asertividad?

La asertividad se aprende desde que nacemos, sin embargo, la etapa de la adolescencia es clave para aprender a desarrollar esta actitud. Se trata de la etapa de la búsqueda de la identidad, donde es fácil que nuestro hijo se vea influenciado por su entorno a acceder realizar comportamientos poco relacionados con su personalidad. En esta época nuestro hijo se ve muy influenciado por la opinión de sus amigos y compañeros de clase y puede verse realizando comportamientos que no le gustan por lograr un estatus social dentro de su pandilla. Educar en asertividad es la mejor prevención para que nuestro hijo logre una identidad fuerte y desarrolle una autoestima positiva. Pero, ¿Cómo lo logramos?

 

Sé asertivo, tu hijo te imitará

En primer lugar, la manera en la que nuestros hijos más aprenden a comportarse es a través de la imitación de modelos, donde los padres cobran una especial relevancia al ser las personas de referencia. por lo tanto, cuanto más asertivos seamos nosostros como padres, más posibilidades habrá de que nuestro hijo sea una persona asertiva. Por ejemplo: si nosotros mismos no logramos decir NO a nuestro hijo, nuestro hijo tampoco aprenderá a expresar sus propias opiniones con los demás.

madre enseñando asertividadFavorece que tu hijo exprese sus deseos y opiniones

 

Otro principio básico es potenciar cualquier comportamiento asertivo de nuestro hijo. Si nuestro hijo no desea realizar algo que nosotros le hemos pedido y nos lo explica argumentándolo y de una manera adecuada, deberíamos escucharle y dialogar llegando a un acuerdo. La imposición en este caso, no favorece la asertividad. por ejemplo, si hemos solicitado a nuestro hijo que cuide de su hermano pequeño el viernes por la noche porque tenemos una cena importante y nuestro hijo nos comenta que él había realizado planes con unos amigos ya que era el cumplaños de uno de ellos, siempre podemos intentar buscar una solución alternativa -por ejemplo, que cuide a su hermano los abuelos- o, llegar a un acuerdo, si cuida de su hermano el viernes por la noche, se le permitirá no acudir a la proxima reunión familiar que coincidía también con la fiesta de final de curso.

 

No atiendas ante actitudes agresivas

Igual que vamos reforzando el comportamiento asertivo, tenemos que evitar que tenga una actitud agresiva. Si no accedemos a sus peticiones ante actitudes agresivas de una manera cerrada o agresiva también, corremos el riesgo de que nuestros hijos reaccionen con una mayor ira hacia nosotros. Hay que recordad que, si estamos hablando de un adolescente, las técnicas utilizadas en la infancia ya no funcionan, de hecho, ya molestan. Ante una actitud agresiva lo mejor es tratar de no hacer caso hasta que se calme, y más tarde tratar de hablar de una manera dialogante. Es decir, en el momento en que nuestro hijo reacciona mal, podemos decirle con voz pausada y tranquila, que en esos términos no vamos a hablar ni negociar nada, que vamos a esperar a que esté más tranquilo para poder hablar. Pasadas unas horas, podemos acercarnos nuevamente y explicarle nuestra postura de una manera pausada, sin imposiciones, tratando en todo momento de negociar. El objetivo es hacerle ver que, si hablamos de forma asertiva, podemos llegar a acuerdos beneficiosos tanto para él como para nosostros, si por el contrario la actitud es agresiva, no hay negociación posible.

 

Permite que tu hijo se exprese, él no tiene que hacer siempre lo que tú deseas

Este es el punto más difícil. En ocasiones, un adolescente que se muestra pasivo ante las peticiones de sus padres suele salir reforzado. Siempre es mas fácil que nuestro hijo acceda a nuestros deseos y por ello, suelen pasar más desapercibidos. Es importante que nos demos cuenta, como padres, que estamos educando para que nuestro hijo sea una persona autónoma y que tenga las herramientas para afrontar las dificultades con las que se va a presentar en la vida. Si no potenciamos que aporte opiniones y exprese sus propios deseos, con el paso de los años veremos que desarrolla una imagen muy pobre de sí mismo, poca seguridad en sus opiniones y capacidades y una autoestima muy dependiente de la aceptación de los demás.

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Educar en asertividad a nuestros hijos

¿Qué es la asertividad?

La asertividad es la capacidad para autoafirmar los propios derechos y no dejarse manipular ni manipular a otros. Podemos decir que lograr ser asertivo, es lograr adquirir las siguientes habilidades para relacionarnos con nuestro entorno:

1. Saber decir “no” cuando no deseamos realizar algo

2. Saber mostrar nuestra opinión y postura hacia un asunto, aunque los demás se muestren contrarios

3. Saber respetar las posturas y diferentes opiniones de los demás

4. Saber pedir favores y mostrar agradecimiento a los demás

5. Saber aceptar las críticas constructivas y saber reaccionar ante las no constructivas

6. Saber expresar los propios sentimientos (gratitud, afecto, comprensión…) y respetar los sentimientos de los demás.

 

La asertividad se logra cuando llegamos a un equilibrio entre dos actitudes opuestas:

PASIVIDAD ————— ASERTIVIDAD (más…)

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