Además de la búsqueda de la identidad personal, la adolescencia es un periodo crítico en el desarrollo de la inteligencia y en la manera de comprender el entorno que nos rodea. En este desarrollo ocupa un papel relevante la escuela, a través de la enseñanza de diferentes disciplinas de una manera crítica y reflexiva, pero también los padres tienen un papel decisivo en la  madurez intelectual de sus hijos.

 

Al llegar a la adolescencia nuestros hijos empiezan a pensar en abstracto, formulando definiciones, elaborando conceptos y resolviendo problemas hipotético, se trata del desarrollo del pensamiento formal

Características del pensamiento del adolescenteadolescente en clase

El pensamiento abstracto que empieza a utilizar el adolescente tiene un carácter proposicional “si… entonces….” que le permite expresar hipótesis y razonamientos abstractos, pensar y razonar sobre hechos posibles y no solo sobre objetos reales. En todo este proceso el lenguaje se configura como el instrumento imprescindible para el desarrollo del pensamiento y la inteligencia.

 

El adolescente, de una forma progresiva va a ir adquiriendo diferentes capacidades que le permiten un desarrollo intelectual pleno:

  • valorar diferentes soluciones ante un problema planteado
  • reflexionar de forma crítica sobre diferentes posibilidades reales o no
  • anticipar las consecuencias de determinadas acciones
  • relacionar causas y efectos
  • considerar puntos de vista diferentes
  • analizar ventajas e inconvenientes
  • comprender sistemas sociales, políticos y sus relaciones

Esta nueva manera de pensar tiene unas consecuencias claras en el adolescente, que comenzará a preguntarse por proncipios éticos, ideologías religiosas y políticas, posicionamientos con respecto a diferentes realidades; así como la adopción de una postura más crítica que implicará cuestionar ideas previas, valores y posicionamientos éticos. Este desarrollo supone un progreso que implica la transición de un desarrollo intelectual más simple a uno más complejo:

Adolescencia precoz (antes de los 12 años)
  • empiezan a expresar sus primeras opiniones sobre distintos temas relacionados con su propia vida (el deporte que quieren practicar, que ropa le gusta más o menos, que norma de sus padres les gustaría cambiar, cuál es su asignatura preferida y cuál la más aburrida, etc)
  • comienzan a cuestionar la autoridad y las normas sociales
Adolescencia media (entre los 12 y los 16 años)
  • Comienza a cuestionar sus propios principios morales (¿qué creo yo mismo qué está bien y qué está mal?)
  • Se preocupa por cuestiones filosóficas
  • Puede plantearse la existencia de puntos de vista diferentes a los suyos y reflexionar de forma crítica acerca de ellos
Adolescencia tardía (entre los 16 y los 19 años)
  • Reflexiona con más frecuencia acerca de conceptos como la justicia, la política, la religión, etc.
  • Le interesan más los debates y comienza a no tolerar puntos diferentes a los suyos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *