Aprender a controlar la orina por la noche puede no ser tarea fácil. Hay muchas opiniones y consejos que pueden no ser adecuados para que tu hijo aprenda a controlar la orina y despertarse por la noche para ir al baño. ¿Como puedo prevenir que no moje la cama de noche?

Niña en el baño

El aprendizaje del control de la orina es un proceso complejo que requiere, no solo que el adulto le dé unas pautas al niño, sino también, permitir que se produzca una suficiente madurez física para que el niño sea capaz de controlar los músculos implicados en el control de la orina. Por lo tanto, la primera regla de este aprendizaje es pedirle al niño sólo aquello para lo que físicamente está preparado. Primero iremos pidiendo que controle su orina durante el día en los momentos más relajados, después, le pediremos que la controle también en los momentos del día con mayor actividad y, siempre por último, pediremos que lo controle durante la noche, es decir, el último pañal que le retiraremos será el que utiliza por la noche siempre y cuando, haya logrado controlar la orina por el día.

En el aprendizaje del control de la orina tienen un papel fundamental los padres, quienes tienen que enseñar al niño cómo ir al baño, retirar progresivamente los pañales (aunque esto suponga un mayor cambio de ropa) y promover que el niño vaya adquiriendo cada vez, más autonomía.

Aunque los niños aprenden a controlar su orina antes de los cuatro años, hay que recordar que no se puede hablar de un problema clínico y patológico antes de esa edad, ya que el aprendizaje puede ser más rápido en unos niños que en otros, sin que eso implique ningún tipo de trastorno o retraso. Sin embargo, los padres suelen ponerse nerviosos cuando otros niños de la misma edad ya no se mean en la cama y su hijo sí lo hace. Algunas de las soluciones que se proponen en estos casos pueden ser más perjudiciales que beneficiosas para el niño, provocando un verdadero problema en su desarrollo y cronificando el mal aprendizaje.

Cosas que NO hay que hacer si tu hijo moja la cama

1. Privarle de beber durante la tarde

Es frecuente que se recomiende que no se dé líquidos al niño durante la tarde, la lógica radica en que si su vejiga no se llena, no se orinará encima. Sin embargo, esto solo va a mantener el problema más tiempo ya que si su vejiga no se llena tendrá menos oportunidades para aprender a controlar voluntariamente la orina. Además, los niños (y los adultos) necesitan un aporte diario y continuo de líquidos, por lo que llegar a la deshidratación para evitar el momento de ir al baño es una solución ¡poco acertada!

2. Levantarse por la noche varias veces para llevar al niño dormido al WC

Es probable que si realizamos esto, el niño no moje la cama, sin embargo, continuamos sin dejar que el niño aprenda a despertarse ante las sensaciones de vejiga llena. Además, despertarse varias veces por la noche puede acabar con la paciencia de cualquier padre…

3. Reñirle, avergonzarle, hacer que se sienta culpable

Si el niño no ha aprendido a controlar el reflejo para hacer pis, en ningún caso va a orinarse encima a propósito o para fastidiar. Tampoco quiere decir que sea más tonto o menos capaz que otros niños. Reñirle o avergonzarle solo va a conseguir que se sienta mal, triste y enfadado pero no va a enseñarle cómo controlar la orina.
Cuando detectamos que nuestro hijo podría tener un trastorno lo mejor es consultar con un psicólogo infantil para que realice una completa evaluación del problema de nuestro hijo y ponga en marcha un tratamiento psicológico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *