La llegada de nuestro bebé es sin duda un momento cargado de emociones y sensaciones nuevas. Los padres esperan durante nueve meses la llegada de su nuevo hijo, y esta espera, puede estar cargada de sensaciones positivas, expectativas y ansiedad por los cambios que van a suceder en su vida. Es muy importante cuidar estas emociones y no dejarse llevar por miedos que nos paralicen en el momento de la llegada del bebé. Por ello, cuanto mejor preparados estemos para ese momento, mejor podremos afrontarlo. Durante el embarazo probablemente habremos asistido a la preparación para el parto, habremos leído libros y artículos que nos despejen dudas acerca de la educación y cuidado de nuestro nuevo hijo e incluso, ya tendremos preparado su espacio en nuestro hogar. Un aspecto fundamental en esta preparación debe ser el momento del parto y los primeros días de la vida de nuestro bebé.

 

Generalmente pensamos que la vida comienza en el mismo momento en que el bebé llega al mundo, en el momento del parto; sin embargo, nuestro bebé ya ha tenido nueve meses de vida intrauterina, donde ha comenzado a escuchar los primeros sonidos, donde ha realizado sus primeros movimientos y donde ha comenzado a tener sus primeros sueños y vigilias. Por eso, el momento del nacimiento es una situación muy difícil que requiere de un gran esfuerzo de adaptación para el bebé. Tiene que alimentarse por sí mismo, tiene que respirar por sí mismo, siente frío y siente calor, nota grandes cambios de luz y debe comenzar a comprender un mundo desconocido hasta ese momento. Por lo tanto, ¿cómo podemos cuidar y ayudar a nuestro bebé para que no se sienta solo en esta tarea?

 

bebe en brazos

– Utiliza el contacto piel con piel

El contacto de nuestro bebé con nosotros mismos es la mejor manera de mostrarle a nuestro bebé que está protegido. La piel del bebé es muy sensible y a través del contacto con nuestra piel le podemos demostrar todo nuestro cariño. En diferentes investigaciones científicas se ha demostrado que los bebés que mantienen un contacto piel con piel con sus padres desde el primer día muestran un desarrollo más armónico, se muestran más seguros y felices.

 

Las madres, pueden comenzar colocando a su bebé sobre su pecho desnudo justo al nacer. En ese primer contacto le vamos a permitir que nos reconozca a través del olor, la voz y los sonidos de nuestra respiración y de nuestros latidos de nuestro corazón. Con nuestras manos podemos acariciar su espalda, sus manos, pies y su cabecita para que comprenda que está protegido.

 

En los horas y días siguientes debemos continuar con esta misma práctica. El padre también debe intentar adoptar un papel protagonista a través de las caricias y el acunamiento en los brazos. El bebé necesita notar que no está solo y el contacto físico es la manera más sencilla para nuestro bebé para sentir la presencia de sus padres.

 

– Habla a tu bebé

Según las últimas investigaciones el bebé comienza a escuchar los primeros sonidos en el quinto mes de embarazo por lo que al nacer ya puede reconocer los sonidos que tuvo cerca durante su gestación. La voz de la madre le ha acompañado todos estos meses y esto va a permitir que el bebé pueda reconocer a su mamá. En el caso del padre, si éste habló a su hijo directamente en la tripa de la madre será más fácil que el bebé también pueda reconocerle.

 

Además de proporcionar seguridad a nuestro bebé, también es importante comenzar a estimular el lenguaje de nuestro hijo. Nuestro bebé tendrá que saber desenvolverse en una sociedad basada en la comunicación por lo que tendrá que aprender a hablar y a expresarse en la lengua de su entorno. Los padres deben rodear de lenguaje la vida del bebé, hablándole, cantándole y susurrándole desde el mismo momento en el que nace.

 

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