El mejor alimento para un bebé es la leche materna. La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y con alimentación complementaria como mínimo hasta los dos años, a partir de ahí, hasta que el niño o la madre quieran. Y no se equivocan. La leche materna es el alimento ideado para el bebé. Tiene el agua que necesita, los nutrientes y un buen aporte de defensas para un sistema inmunológico todavía inmaduro. Por el momento, no se ha inventado un alimento mejor que la leche materna. Y seguro que lo han intentado.

bebe amamantando

Pero los beneficios de la lactancia materna no son solo la propia salud del niño (y de la madre). Aunque no se han realizado demasiados estudios para valorar cómo puede influir en el desarrollo psicológico parece que los que hay no dejan dudas:

La lactancia materna tiene importantes beneficios en el desarrollo psicológico de nuestro peque. ¿Y por qué afirmo esto? Pues porque se ha demostrado que favorece tres pilares fundamentales del desarrollo emocional y psicológico: el vínculo, la personalidad y la inteligencia.

1. El vínculo, el apego y la relación materno-filial

La lactancia materna favorece el desarrollo de un apego seguro entre el bebé y su madre. Un estudio* realizado con niños entre 15 y 18 años desveló que aquellos que habían sido alimentados con leche materna por más tiempo (más allá del año) mostraban un mayor apego por sus padres. Estos adolescentes explicaban tener madres más atentas a sus necesidades y las describían como menos sobreprotectoras que aquellos adolescentes que habían sido alimentados con leche de fórmula. La relación con sus padres era significativamente mejor y tenían un concepto más positivo de sus padres. En este estudio vieron que estos resultados eran mayores cuanto más tiempo de lactancia se había producido. ¿No es increíble?

2. Desarrollo de la autoestima, personalidad e independencia

¿No habéis oído alguna vez que los niños de pecho son más dependientes de sus madres? Seguro que sí. Pues bien, no es cierto.

El bebé es un ser totalmente dependiente de su madre al nacer. El mundo es un lugar incierto, inseguro y desconocido para él. Con la lactancia, no sólo se le está dando alimento, se le está proporcionando seguridad, lo que va a ser la base de su posterior desarrollo.

El amamantamiento asegura un contacto físico con la madre mucho mayor (sobre todo si es a demanda) durante los primeros años de vida del pequeño. Si además, es a demanda, elimina los sentimientos de incertidumbre con respeto al mundo. De repente, el mundo es un lugar cálido, seguro y amable. Se siente protegido. Y de ahí, según los estudios* realizados hasta el momento, el bebé empieza a desarrollar un sentido de confianza básica en el mundo y en sí mismo.

Un niño seguro de sí mismo y con confianza en el mundo se convierte en una persona más autónoma, independiente y con más seguridad a la hora de relacionarse con los demás. Al contrario de lo que se dice, el niño que es amamantado a partir de los 3 años se siente más seguro cuando se aleja de su madre y esta seguridad le da mayor autonomía e independencia.

lactancia materna

3. Desarrollo cognitivo e inteligencia

La leche materna ha demostrado ser el mejor alimento para el cerebro de nuestros bebés. Los estudios* realizados al respecto han concluido que, los niños que han sido alimentados con leche materna puntúan ligeramente más alto en los test de inteligencia que aquellos que han sido alimentados con leche de fórmula.

En este caso, se llevó a cabo un estudio* que trató de averiguar si tenían algo que ver las propias madres o si el efecto era sólo responsabilidad de la leche materna. Efectivamente se descubrió que era exclusivamente la leche materna. Niños prematuros que habían sido alimentados con leche materna donada puntuaban más alto que niños alimentados con leche de fórmula. Parece que los nutrientes de la leche materna contribuyen al desarrollo cerebral. 

En resumen, la leche materna no solo previene enfermedades y mejora la salud del bebé, si no que además, asegura unos beneficios para el desarrollo psicológico fundamentales. Facilita el establecimiento de un apego seguro, potencia el desarrollo de un sentimiento de confianza en el mundo y en sí mismo favoreciendo la autonomía y la independencia y ayuda a un mejor desarrollo cerebral.

¿Alguien duda todavía de las ventajas de la lactancia materna prolongada?

*Estudios consultados: Angelsen y cols. 2001, Alan Lucas, 1998, Else-Quest et al. 2003, Fergusson DM, Woodward LJ., 1999.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *