“Mi bebé tiene ya 10 meses y no gatea, ¿es normal?” Esta es una preocupación típica de los papás cuando ven que sus hijos no se lanzan a gatear. Aunque hay muchos que no llegan nunca a gatear y pasan directamente a andar, la etapa del gateo tiene muchos beneficios en su desarrollo. ¡Descubre cuales!

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Generalmente, un bebé no mostrará intención de gatear hasta los seis meses, y muchos lo realizarán tiempo después. Normalmente son capaces antes de sentarse de forma equilibrada y después comienzan a intentar gatear. De todas formas, las diferencias individuales entre unos y otros son muy amplias y cada bebé puede llevar un ritmo diferente.

La intención de comenzar a gatear va a depender mucho de cuánto tiempo pase boca abajo tu bebé tumbado.

Hace años, se solía acostar a los niños en posición boca abajo, sin embargo, ahora es mucho más frecuente tumbarles boca arriba ya que los pediatras, así lo recomiendan. Si a tu bebé le gusta la posición de boca abajo -siempre cuando está despierto- y cuando está en ella tiende a tratar de levantar la cabeza y sujetarse con los brazos, entonces es probable que gatee pronto.

 ¿Por qué gatear es importante?

Estudios recientes indican que el gateo desempeña una función muy importante en el desarrollo del bebé, favoreciendo su comprensión de las relaciones espaciales, la locacalización y el espacio. 

Gatear no supone una etapa imprescindible en el desarrollo. Sentarse, mantenerse de pie o andar, son hitos necesarios para el desarrollo, pero gatear, sin embargo, no lo es. Seguramente habréis escuchado a muchos padres explicar que sus hijos no llegaron nunca a gatear, y pasaron directamente de la posición sentados a andar en el primer año. A pesar de ello, hoy sabemos que el gateo es importante para el desarrollo del bebé:

  • Aprende que las cosas que están lejos existen y que estas no cambian de tamaño, sino que son mas grandes cuando estamos más cerca y más pequeñas cuando nos acercamos.
  • Aprende a manejarse en su espacio más próximo, calibrando distancias y entiende que para lo que está más lejos es necesario gatear más y para lo que está más lejos gatear menos.
  • Aprende a guiarse y a manejar la coordinación visual-motriz para lograr ir hacia una dirección u otra.
  • Descubre más detalles de su entorno, puede explorar más cosas y objetos. Una vez que haya conocido todo lo que está a la altura del gateo, tendrá curiosidad por alcanzar objetos para los que requiere levantarse, es el inicio de la intención de andar.

Hay muchas cosas que puedes hacer para favorecer que tu bebé gatee, pero hay que recordar que si tu bebé comienza a gatear, es importante saber que será necesario que permanezcas más tiempo junto a él y establezcas ciertas medidas de seguridad:

  • Vigilar que no se acerca a ventanas o escaleras
  • Vigilar los enchufes de la casa
  • Mantener la zona de gateo libre de aparatos u objetos que puedan ser peligrosos para el bebé

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